Carta del Rector

Como ustedes saben, durante la última década nuestro colegio ha experimentado un proceso de modernización y crecimiento que año a año nos desafía para continuar mejorando nuestro quehacer educativo. Así, el tamaño de nuestra comunidad escolar crece en estudiantes, padres, apoderados, profesores y funcionarios. Para este año, se proyecta una matrícula total que superara los 400 estudiantes, de los cuales cerca del 28% no tiene ascendencia árabe y 27% son hijos de ex alumnos. Este crecimiento se registra principalmente en los niveles iniciales, constituyendo sólidos cimientos para una proyección de desarrollo de largo plazo.

Una comunidad escolar más grande y multicultural, presenta nuevos desafíos. Para responder mejor a ellos y a las nuevas demandas en materia de gestión y coordinación de los procesos formativos que establece el proyecto educativo del Colegio, hemos incorporado cambios en la estructura organizacional creando algunas jefaturas intermedias a nivel de departamentos. Además se fortalecerá la Unidad de Apoyo Escolar incorporando la figura del Orientador a las ya existentes Psicopedagoga y Psicóloga. En los niveles de Pre-Básica, se fortalecen los cargos de coordinadora de Ciclo separando las funciones de Coordinación Académica y Encargada de Convivencia. Del mismo modo, damos nuevos pasos respecto del programa bilingüe inglés, extendiéndolo hasta 6° año básico en las asignaturas de Matemática, Ciencias Naturales y Música. 

En materia de infraestructura, estamos trabajando en el proyecto de ampliación de nuestro edificio para contar con nuevas salas de clase, espacios de trabajo para el equipo docente, ampliación del comedor y nuevos centros de recursos de aprendizaje para todos los niveles. Se trata de una obra de aproximadamente 700 m2, que permitirá continuar con dos cursos por nivel hasta 4° año medio.

Cumpliendo con la normativa educacional y de acuerdo a lo establecido en el decreto 67 del Ministerio de Educación, hemos incorporado modificaciones a nuestro reglamento de evaluación y promoción escolar, haciendo explícitos los procedimientos, criterios y normas que rigen las instancias evaluativas del Colegio. Si bien se trata de procedimientos que están implementados hace casi  una década, se busca informar de mejor forma a toda la comunidad evitando controversias por desinformación o desconocimiento en esta materia.

Así esperamos que cada estudiante ponga a disposición de su proceso formativo, el mayor compromiso y motivación a objeto de desafiar día a día sus propios límites, buscando desarrollar las principales competencias que establece nuestro proyecto educacional en los ámbitos cognitivo, intrapersonal e interpersonal. De este modo, nuestros estudiantes serán jóvenes versátiles, capaces de adaptarse a las demandas de los nuevos tiempos y sobre todo, construir redes de colaboración a nivel global donde no hay límites dados por fronteras geográficas, culturales, o de otra índole.

La ruta de desarrollo que hemos construido durante la última década, responde a nuestra historia institucional y a un modelo educativo que pone a disposición de nuestros hijos oportunidades de aprendizaje que marcarán un sello en el desarrollo de sus vidas. Esto ha sido posible generando en nuestros estudiantes una cultura de trabajo, esfuerzo, perseverancia, compromiso y aprecio por el trabajo bien hecho, que moviliza a la comunidad en su conjunto y demanda de los padres y apoderados compromiso, apoyo, orientación y acompañamiento permanente. 

De este modo, creemos  que es clave que todos: alumnos, profesores, apoderados y funcionarios, estén comprometidos con los principios que establece nuestro proyecto educativo haciéndolos propios y trabajando en forma constante para cumplir con todo lo que ellos establecen. Para ello, resulta determinante que todos los miembros de la comunidad nos veamos como colaboradores, jamás como adversarios, destacando el rol que el Colegio tiene como Co-Educador junto a cada familia, siendo la confianza de los padres la fuente de autoridad para acompañar, orientar y corregir a sus hijos, en el tránsito de la vida escolar, permitiendo un desarrollo integral que considera los ámbitos actitudinales, emocionales, académicos y valóricos.

Los invito a considerar este año escolar y el rol del Colegio Árabe en su ámbito familiar, como una oportunidad de acceder a una formación de calidad en un contexto nacional, donde se cuestiona la calidad de la educación que ofrece el sistema público y las asimetrías sociales que de él se desprenden, entendiendo que las oportunidades que sus familias les han dado, tendrán mayor sentido si ponen sus capacidades al servicio de la sociedad para hacer de nuestro país un mejor lugar para el desarrollo de todos.

Como Colegio Árabe seremos consecuentes con nuestro rol formador, respetando los principios de nuestro proyecto educativo y los valores que en él se establecen.
 

Afectuosamente,

Jorge Luis Alamo 
Rector /Mudir