Carta del Rector

Como todos los años, les damos la bienvenida a un nuevo año escolar, esperando que para toda la comunidad esté lleno de lo logros y crecimiento. Saludamos especialmente a los estudiantes y familias que se incorporan a nuestra comunidad educativa deseando para ellos, el mayor éxito y un proceso de inserción pleno.

Continuando con nuestro firme propósito de hacer de nuestro colegio un centro educativo de vanguardia, que agregue valor a la formación de nuestros jóvenes y niños en todos los ámbitos de su desarrollo, deseamos fortalecer la convivencia escolar como uno de los sellos que ha caracterizado a nuestro colegio por más de cuatro décadas. Los cambios en la sociedad presentan nuevos desafíos para mantener el buen clima en la comunidad escolar. La sana convivencia entre estudiantes, profesores y apoderados es un requisito indispensable para la articulación de instancias educativas que movilicen a nuestros jóvenes y sus familias para alcanzar sus metas. Si bien los reglamentos y procedimientos para abordar controversias de forma oportuna, apuntan en esta dirección, no son suficientes. La dimensión emocional y la confianza en las relaciones alumno – profesor y profesor – apoderado son gravitantes para generar un clima escolar sano.

Así mismo, el bienestar emocional de nuestros alumnos es un aspecto de gran importancia para generar procesos de enseñanza – aprendizaje de valor agregado. Hemos aprendido que el equilibrio de las emociones junto a los afectos presentes en las interacciones estudiante – profesor son determinantes para motivar a nuestros jóvenes con su trabajo escolar y orientarlos para descubrir su vocación. Por ello, deseamos fortalecer la relación entre todos los miembros de la comunidad educativa mediante un sistema coordinado de comunicaciones que permita el planteamiento oportuno de inquietudes, reclamos, sugerencias o controversias que afecten a cualquiera de ellos. Así mismo, la canalización y resolución oportuna de esos planteamientos será uno de los objetivos principales del sistema.

Entendemos que la construcción de confianzas requiere demostraciones constantes de compromiso e interés por el otro y los temas que le son relevantes. Esa premisa ha orientado nuestro trabajo durante más de una década, buscando las mejores estrategias para motivar a nuestros estudiantes con su proceso formativo. En este sentido, el sostenido crecimiento experimentado los últimos años ha generado una renovación de la comunidad escolar, sin precedentes que nos desafía a fortalecer el relato construido. Nuestros estudiantes tienen una antigüedad promedio de 3,6 años y cerca de la mitad (48%) se incorporó hace dos años o menos. En este escenario debemos comunicar constantemente nuestros objetivos institucionales y reiterar las normas y procedimientos que nos han permitido generar este desarrollo y los valores que inspiran nuestro quehacer diario.

La ruta de desarrollo que hemos construido durante casi una década, responde a nuestra historia institucional y a un modelo educativo que pone a disposición de nuestros hijos oportunidades de aprendizaje, crecimiento personal y desarrollo de capacidades que marcarán un sello en el desarrollo de sus vidas. Esto ha sido posible generando en nuestros estudiantes una cultura de trabajo, esfuerzo, perseverancia, compromiso y aprecio por el trabajo bien hecho, que moviliza a la comunidad en su conjunto y demanda de los padres y apoderados compromiso, apoyo, orientación y acompañamiento permanente.

De este modo, creemos  que es clave que todos: alumnos, profesores, apoderados y funcionarios, conozcan la ruta por la cual deseamos transitar los próximos 10 a 15 años y así construir interacciones de cooperación que permitan a cada uno desarrollar al máximo sus cualidades.  Para ello, resulta determinante innovar en esquemas de comunicación que permitan llegar a todos, haciéndolos partícipes de un relato común. Donde resulta determinante que todos los miembros de la comunidad nos veamos como colaboradores y nunca como adversarios. El rumbo está definido en los lineamientos del proyecto educativo del Colegio y su propuesta de valor.

El Colegio tiene un rol de Co-Educador, junto a cada familia. La confianza que los padres y apoderados depositan en nuestro equipo humano, es la fuente de autoridad para acompañar, orientar y corregir a sus hijos, en el tránsito de la vida escolar, generando los estímulos necesarios para su motivación intrínseca respecto de su proceso formativo, logrando una educación plena: que considera los ámbitos actitudinales, emocionales, académicos y valóricos.

Esperamos de los padres y apoderados, el adecuado acompañamiento en el proceso escolar de sus hijos, respetando las normas institucionales, los canales de comunicación y procedimientos establecidos, a través de una alianza entre docentes y apoderados, que favorezca el desarrollo de la autonomía y autoconciencia de cada estudiante.

Los invito a considerar este año escolar y el rol del Colegio Árabe en su contexto familiar, como una oportunidad para crecer, desarrollar nuevas capacidades (como la empatía, el aprecio por la diversidad, la comunicación efectiva oral y escrita, el razonamiento, y otras) y generar opiniones propias sobre temas de relevancia nacional e internacional. Del mismo modo, fortalecer el núcleo familiar generando oportunidades de reflexión y conversación donde todos tengan espacio de opinión y expresión de sus ideas.

Afectuosamente,

Jorge Luis Alamo 
Rector /Mudir