Acción Pedagógica

La acción pedagógica que se produce en nuestra Institución establece verdaderas redes de interrelación que se establecen entre personas y entre éstas con diferentes medios didácticos. Es de vital importancia concebir como se produce la función pedagógica o el acto de enseñar, siempre en función de cómo aprenden los alumnos. Por lo tanto el rol del docente es “ser un facilitador del aprendizaje de los alumnos”. Esto implica estimular y guiar a los alumnos en la consecución de sus propi os aprendizajes y proponer experiencias de aprendizaje relevantes y estimulantes.

En esta función pedagógica el profesor se transforma en un hábil diseñador de situaciones propicias para producir aprendizajes significativo s y permanentes. En consecuencia, su participación debe darse en la selección y adecuación de los objetivos de aprendizaje, materias o contenidos de enseñanza, la preparación o selección de materiales y medios educativos, la sugerencia y proposición de experiencias y actividades de aprendizajes relevantes, estimulantes y adecuadas para las características de sus alumnos, refuerzo para las actividades desarrolladas y además efectuar evaluación continua de los resultados que los alumnos van obteniendo durante el proceso.

En esta acción pedagógica se propicia y se establecen interrelaciones dialógicas, directas, abiertas para provocar en los alumnos el desarrollo de propósitos de carácter académico, donde se incentiva el desarrollo de pensamientos p ara que se formen personas creativas y capaces de enfrentar los desafíos de acuerdo a un criterio de excelencia, de carácter espiritual donde se propicia el respeto a la dignidad de cada persona y la responsabilidad de asumir libertad, de carácter actitudinal donde se busca desarrollar la capacidad afectiva y formar personas participativas, solidarias y comprometidas. Esto se traduce en el establecimiento de múltiples interrelaciones: alum no – alumno, alumno – profesor, alumno – medio educativo y alumno – ambiente.

En el proceso formador de un niño o joven intervienen varios agentes: Colegio, familia, grupo de iguales, sociedad. Nuestra Institución aporta al desarrollo educativo de nuestros alumnos, basándose en la idea que la educación es una labor compartida con la familia, por lo tanto será nuestra prioridad estimular una relación directa con las familias de nuestro Colegio, de tal manera que puedan apoyar la acción del Colegio y darle las condiciones al alumno para que la formación del hogar sea consecuente con la del Colegio. Para esto se requiere de padres con capacidad de escuchar y dialogar, de participar e involucrarse en las acciones educativas intencionadas por nuestro Colegio, con el fin de lograr una visión en común que permita orientar adecuadamente al alumno.

Por ello se postula que debe existir una coherencia entre lo que desea lograr el Colegio y lo que desea lograr la familia. En este mismo sentido la familia asume la responsabilidad de apoyar esta tarea sistematizada por nuestra Institución Educativa. Así como se producen diferentes relaciones al interior de nuestra Institución Educacional, la identidad propia que le da carácter distintivo, le demanda establecer relaciones externas con Instituciones de la comunidad relacionada, don de nuestros alumnos también encontrarán instancias formativas en lo relacionad o con el ser descendiente árabe y que le permitan la proyección de su formación arabista.